Las mujeres que hacen demasiado tienen unas características en común: no pueden estar sin hacer nada; no pueden descansar; viven permanentemente preocupadas por el bienestar, felicidad, salud de los demás, olvidándose de ellas permanentemente; realizan varias actividades al mismo tiempo, son el “ajonjolí” de todos los moles y aunque se sienten realmente cansadas, no son capaces de detenerse.

¿Cómo llegaron hasta este punto?

¿A que son adictas estas mujeres?

  • Primero que nada, son adictas inconscientemente, al mandamiento de AMARÁS A TU PRÓJIMO MÁS QUE A TI MISMA.
  • Son mujeres que se han convencido a sí mismas, de que vivir de esta manera, haciendo demasiado, no solamente es una forma natural de vivir sino hasta deseable.
  • Buscan ser reconocidas y aplaudidas.
  • Tienen y practican firmemente, creencias como: “Trabajo, luego existo” o “Ya descansaré cuando me muera” o “la pereza es la madre de todos los vicios”
  • Y sobre todo, en el fondo de tanta actividad frenética. estas mujeres que hacen y hacen demasiado, tienen la sensación de nunca ser suficiente. Creen que deben hacer mucho por los demás para ser queridas, reconocidas. Hacen y hacen para alejar el miedo a ser abandonadas a través de asegurar el bienestar de los otros.

Las mujeres que hacen demasiado se esconden tras las máscara de la eficiente, la perfecta, la abnegada, la que sabe todas las soluciones, la salvadora y por supuesto están las “Adoradoras de Nuestra Señora de la Culpa Perpetua”

¿Qué hacer?

¿Cómo empezar a salir de este circulo viciosos que está poniendo en riesgo tu salud física, mental, espiritual, económica?

  1. Hacerte esta pregunta ¿Es que mi vida es solo todo este ajetreo? ¿este hacer, hacer y hacer? ¿esta competitividad sin tregua?
    Y dejar que tu cansado cuerpo, que tu agotada alma te responda. Si surgen emociones, abrázalas… quieren hablar contigo desde hace tiempo para avisarte del peligro que corres por ser una mujer que hace demasiado.
  2. Hacerte esta pregunta ¿Qué pasaría si me detengo, si disminuyo mi carga? Las respuestas que nazcan de lo más profundo de ti, te revelarán en qué estado estás en este momento.
  3. Hacer una auditoría de tu tiempo: en una libreta vas a anotar todas las actividades que realizas durante una semana, apuntando el tiempo que le dedicas a cada uno.

Así, notarás hacia donde se va tu tiempo, que es un sinónimo de adonde se va tu vida.

Con todo cariño,

Tere Bermea®

Experiencias para trascender.

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